La Industria Casera

La Industria Casera es la empresa que pueden formar las amas de casa desde sus hogares, apartando una porción de su tiempo para hacer cosas productivas que pueda vender a fin de conseguir recursos monetarios adicionales.

En la mayoría de los países latinoamericanos, se desperdicia una gran fuerza de trabajo: la mano de obra del ama de casa que podría ser muy bien utilizada en la industria casera.

Si nos fijamos bien, el dinero no aparece por sí solo sino tenemos que trabajar para así conseguirlo. Si diariamente una ama de casa ahorra una hora y lo dedica para trabajar en su propia casa, en algo que le sea beneficioso; en el lapso de pocas semanas habrá logrado lo que se podría llamar la base del progreso de su hogar:

Si cada ama de casa se propusiera trabajar por fin personal y familiar no sólo lograría sacar provecho para su familia sino que también contribuiría al progreso de su país.

Son miles de millones de horas de trabajo en la industria casera que se desperdician, sea por falta de iniciativa propia, o por falta de conocimiento, pero lo cierto es que son miles de millones de horas de trabajo que en lugar de contribuir al bienestar de su país contribuye a su declive económico.

¿Qué es lo que necesita el ama de casa para llevar a efecto este plan en bien de su propia familia?

Decisión, voluntad y optimismo

Lo demás es fácil solucionarlo. Primero el ama de casa debe pensar que es lo que le falta, calcular el dinero que necesita. Luego planificar su horario incluyendo en él, la hora dedicada al trabajo de Industria Casera.

Veamos algunas sugerencias que podríamos dar para iniciarse:

La Industria Casera en Ejemplos

Luisa

Luisa es una joven ama de casa, tiene 25 años, dos hijos de 5 y 6 años que van a la escuelita, su esposo es empleado de una oficina comercial. Es decir tiene que estar obligatoriamente regida bajo un horario.

Pues bien, ella puede ordenar su trabajo teniendo una hora y media para su trabajo de industria casera.

¿Qué puede hacer?

A ella le gusta la repostería. De sus pequeños ahorros del presupuesto familiar tiene un pequeño capital. Cantidad que ella decide aumentar. Con dicha cantidad decide comprar harina, azúcar, levadura y mantequilla, etcétera., todos los ingredientes necesarios para hacer pasteles. Una vez elaborados, busca mercado para el producto; sea bodegas, restaurantes, cines, etcétera.

La primera semana le ha sido un poco difícil el duplicar su dinero, porque ha tenido que buscar el mercado, pero la segunda semana que ya tiene clientes le es fácil, porque elabora los pastelitos y los envía a sus clientes conseguidos.

Así Luisa cada semana logra doblar su dinero. Ella ha abierto una cuenta de ahorros. Y sólo invierte el 25% del total de su ganancia para reinvertirlo en hacer nuevos pasteles y así sucesivamente. Todo gracias a la Industria Casera.

Cada semana ella consigue más clientes, sus pasteles son agradables y su mercado se expande a tal punto que ella contrata personal para la repartición y ya no sólo dedica hora y media a su industria casera sino tres horas.

Luisa puede ayudar a su hogar en esta forma sin descuidar los quehaceres hogareños y aumentando el potencial económico de su familia puede ayudar de esta forma también a su comunidad porque sus vecinas alentadas por su ejemplo también se plegarán a esta cruzada y podrá formar grupos en las que no tan sólo harán pastelillos sino elaborarán diferentes cosas más. En pocas palabras enseñará a su vecindario los beneficios de la industria casera.

Carmen

Carmen es un entusiasta chica de 23 años, trabaja y estudia de noche en la universidad. Le falta sólo dos años para terminar su carrera de medicina, lo que ganan solo le alcanza para sus gastos indispensables y para sus estudios. Le gusta la costura.

Vive con una prima que trabaja en las mañanas. Entre las dos tienen un pequeño capital. ¿Qué pueden hacer para ganar más dinero?

Pues muy sencillo, les gusta la costura y pueden explotar esa rama. Confeccionar en sus horas libres modelos originales. Sea de blusas, vestidos, faldas, invirtiendo claro está, la cantidad que poseen. Una vez confeccionados sacarán el costo, esto es: el valor de la tela, de los hilos, la costura, etcétera., más el dinero en que estima su trabajo y agregarle sobre eso el porcentaje de utilidad.

Carmen puede colocar esa mercadería entre sus mismas compañeras de trabajo y así recuperar el capital invertido más la utilidad, abrir al igual que Luisa una libreta de ahorros en el que irán ahorrando el 50% de utilidad que tengan así. Cuando ella termine su carrera tendrá capital suficiente para poner su consultorio. Y todo producto de una excelente utilización de su tiempo libre en la Industria Casera.

Hortensia

La Sra. Hortensia tiene 45 años, cuatro hijos: 15,13, 11 y 10 años, todos en el colegio, su esposo es obrero de construcción. Y, lógicamente lo que gana no les alcanza para cubrir su presupuesto.

La familia vive en casa alquilada. ¿Qué puede hacer?

Sólo sabe cocinar y las tareas propias del hogar, lo más seguro y lo más probable es buscar clientes entre los obreros, empleados y estudiantes, preparar dietas balanceadas y abundantes, cobrar el 10% menos que los lugares más cercanos y en poco tiempo tendrá una buena clientela, lo cual le proporcionará un buen capital.

¿Cómo iniciar una industria casera?

Para iniciar una industria casera que sea todo un éxito debe iniciarse con esta sencilla reglas:

1. Iniciarse en pequeña escala.

2. Perfeccionar la técnica.

3. Procurar calidad más que cantidad.

En la pequeña industria casera la vida personal tiene una extensa y variada campo de acción permanente e inmediato. Queda Valor no tan sólo al beneficio económico que se obtiene al ponerlo en práctica, sino porque ese valor por sí mismo puede hacer la vida más agradable.

¿Qué puede hacer la Industria Casera por mi?

La pequeña industria casera puede satisfacer variadas necesidades y acrecentar el usufructo del hogar mismo. Puede cumplir, asimismo, la de comercializar esos productos multiplicando su valor y haciendo las bases de un negocio que al mismo tiempo que aprovecha materia de escaso costo para que rinda mayores beneficios, permite lograr más con menos trabajo y gozar de más alto nivel de vida con igual capital. Por ambos conceptos de la industria casera se llega a la conclusión de que esta es el cimiento del economía, fuente de satisfacciones en el hogar y campo de iniciativas provechosas, tan útil es por los recursos que proveen como por los caminos que abre al progreso de la persona.

Es así que el ama de casa puede y debe contribuir al bienestar económico de su hogar. ¡Qué no valgan pretexto alguno! La mujer moderna, por sus hijos, por su hogar como por su comunidad y por su país debe ayudarse a sí misma: es su obligación.

La Industria Casera debería ser para toda ama de casa la elección más acertada.

¿Qué te pareció?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Loading Facebook Comments ...